El otro día por fin pudimos estrenar “Hija de la oscuridad” en el segundo festival de cortometraje La Onda, cuyos organizadores tuvieron un trato maravilloso y nos ofrecieron una tarde divertidísima junto con otros entregados artistas con los que fue un honor compartir espacio. Además, hubo obsequio sorpresa que agradezco en el alma. Gracias a La Casa Grande del Pumarejo por ceder su precioso espacio, a todos los asistentes (la sala de proyecciones llena de gente apoyando la cultura, que maravilla) y a todos los que hacéis posible esto.